Oct 31

Hay que admitir que tiene su gracia el comienzo de la definición de mascota según wikipedia:

Una mascota puede ser un animal doméstico de compañía que no es forzado a trabajar, ni tampoco es comido;

Ja, ja, ja… me ha hecho gracia…

Oct 27

Cuando se produce una situación tan enrevesada, tan negativa para la sociedad, cuando la industria del entretenimiento ataca a la ciudadanía gracias a sus cómplices, los políticos; cuando los autodenominados artistas se mofan de una sociedad que ha dado la espalda a su extraña obcecación por mantener un modelo de negocio obsoleto, hacemos lo que sea necesario para culpar a otros de la situación, pero… ¿queréis saber quien tiene la culpa? Bueno,culpables hay muchos, pero ¿quienes son los verdaderos culpables de la situación a la que hemos llegado?

Os lo voy a mostrar. Levantaos, id al baño y situaros delante de un espejo. Miraos reflejados en el espejo. Ese al que veis ahora, ese es uno de los culpables de que la industria del entretenimiento esté humillando a la sociedad en pleno siglo XXI… en plena era de Internet, en el momento que la información se ha digitalizado y se puede liberar de la condena del soporte analógico.

¿Somos nosotros culpables de verdad? ¡Qué poco gusta que a uno le culpen de algo así! Nunca nos culpamos a nosotros de lo que pasa, pero ha llegado el momento de ser sinceros y reconocerlo.

Porque cada vez que pensamos o caemos en la tentación de aceptar que compartir es malo, cada vez que pensamos que cuando copiamos una canción es algo negativo, cada vez que creemos que debemos pagar a unos intermediarios aunque no sean necesarios, cada vez que siquiera nos atrevemos a creer un poco en los artistas que salen llorando quejándose amargamente de nuestra impertinencia… cada vez que ocurre eso, alimentamos el monstruo egolatra de una industria mortalmente enferma.

El enemigo está dentro, más dentro de lo que pensábamos. El enemigo está en nosotros mismos. Estamos condicionados por la costumbre, por creer en los cuentos de brujas de una panda de apoltronados desagradecidos. Aceptamos demasiadas cosas como ciertas, sólo por no reverlanos a ellas, por no cuestionarlas, por simple y llana comodidad.

¿Es acaso incómodo explicar que no nos gusta un modelo de negocio ya muerto? ¿Es necesario explicar que con Internet las cosas ya no se pueden hacer como se hacían antes…? ¿Es tan imposible hacer ver al mundo que las reglas de distribución y promoción de los contenidos audiovisuales van a empezar a ser impuesta por los internautas de ahora y los que vendrán?

El cambio será forzado por una sociedad que acepta de buen grado el cambio digital, como no podía ser de otra manera, y para gran disgusto de la industria que confiaba en tener engañados a todos por siempre.

Así pues, en vez de luchar sólo contra la industria, vamos a dedicar algo de tiempo a luchar contra nosotros mismos, a darnos cuenta que si no fuera por las manipulaciones a las que nos someten, la realidad sería ni más ni menos que la que tiene que ser… una en la que la gente puede compartir sin miedo a la caza de brujas que han comenzado los integristas del copyright.

Esa es la lucha más complicada, más difícil, pero una vez venzamos nuestros miedos y condicionamientos… una vez nos hayamos vencido a nosotros mismos, no existirá industria que pueda detener el futuro.

Oct 26

La noticia puede leerse en hispamp3 y no deja de tener su gracia, porque tras no mucho reflexionar extraigo las siguientes conclusiones, a saber:

Bisbal no es autor, es intérprete, luego va por orden de otros individuos, como Victor Manuel, para dar la cara en un ejercicio de marketing que deja mucho que desear. ¿Porqué no muestran algunos el valor suficiente como para decir públicamente lo que son y lo que realmente quieren?

Jamás el copyright ha fomentado la creación futura. Esto es porque el copyr¡ght anglosajón (el pero sin duda) no permite obras derivadas sin permiso por escrito de los ostentadores de los derechos de los autores (que no permiso de los autores). El copyright existe desde hace unos siglos y han sido los siglos de menor creación de la historia. ¿Se imaginan que hubiera sido de la cultura griega si hubieran mantenido ese modelo de copyright? No se hubiera desarrollado.

Internet es lo que hay les guste o no. Internet hace que las licencias a usar sean licencias libres, copyleft o como quieran llamarlo, como todo lo que escribimos en este blog, Creative Commons. La industria haría mejor en, como diría Bruce Lee, en convertirse en Internet y aprovechar todo su pontencial el lugar de insultar la inteligencia de los ciudadanos.

El modelo americano, que parece que solicitan…. ¿no se dan cuenta que haría que el canon que tanto les enriquece desaparecería? ¿O pretenden hacer una ñapa y seguir cobrándolo a pesar de todo? Me pregunto cual será lo opinión oficial de la SGAE sobre este tema.

No olvidemos que lo que dice Bisbal no es para proteger al autor, sino a la entidad, la empresa que tiene los derechos del autor. En definitiva, no se protege al autor o su familia, sino los ingresos sobredimensionados de una industria que oficialmente parece incapaz de adaptarse, pero no lo duden, no tendrán más opción que cambiar.

Oct 18

Parece que para personas cansadas de su propia existencia gris y ridícula así debe de ser a juzgar por lo que puede uno llegar a leer un día normal. Michael Chertoff, secretario de seguridad nacional de los Estados Unidos piensa (aquí “piensa” representa un eufemismo) que Internet es una amenaza ya que puede hacer que los radicales se eduquen en las técnicas terroristas sin ser detectados por los procesos normales de espionaje.

Esta conclusión obvia decir que también Internet es una amenaza para los propios radicales y gobiernos pseudo-democráticos o directamente dictaduras democráticas, porque sirve para que la gente opine y lea algo más que lo que dicen señores como Michael Chertoff.

Internet no debe ser considerado como algo virtual, sino más bien como algo muy real. Detrás de cada pantalla hay una persona y tanto las virtudes de éstas como sus defectos pueden verse potenciadas o disminuidas. Lo que debe quedar claro es que Internet es un componente más de la realidad que no puede ser controlado de la misma manera de como se ha estado haciendo hasta ahora.

La intención real de comentarios como los del señor Chertoff es crear una corriente de opinión basada en el miedo y el terror, que conduzca a que la población genere la presión suficiente para exigir una regulación estricta de Internet. Lo que se verá afectado en ese momento no será el mundo radical, que seguirá como siempre lo ha hecho, sino la libertad de expresión de las personas que han encontrado en Internet la vida esencial para llegar a opiniones e informaciones no previamente censuradas por los lobbys de turno.

Entrenarse en Internet, la idea es ridícula sin lugar a dudas…. pero mucha gente lo creerá porque tiene mucho miedo.

Como siempre, lamentable… el control de Internet cada día más y más cerca.

Oct 18

La noticia es que la industria musical de la mano de la inefable IFPI ha decidido lanzar una nueva oleada de demandas contra la gente que comparte música.

Antes hablo de que la industria anda creando un modelo de negocio a escondidas y antes vuelven a tirar piedras sobre su tejado.

No importa las demandas que emitan, el problema, la culpa de todo lo que pasa es suya en exclusiva y esto es lo que nos tiene que quedar meridianemente claro. No importa el terror quieran causar a familias intentando llegar a carísimos acuerdos, la realidad es que la culpa es suya y sólamente suya. Bueno, y de los políticos que son incapaces de querer ver el daño que causan estas demandas basadas en puro marketing en una sociedad cansada de pelagatos integristas de una religión en declive, la religión del copyright.

¿Hasta cuándo vamos a admitir esta provocación?

No lo duden señores, pasen al copyleft, compartan sin miedo. El futuro es nuestro y no de esta gente cansada de si misma.

Oct 16

Ha pasado el tiempo de andar con miedo y a escondidas. Es hora de revelar la verdad sobre lo que nos oculta la industria del entretenimiento.

Según leen estas líneas hay personas en el mundo a las que pagan un sustancioso sueldo sólo para pensar cómo ha de ser el modelo de negocio del entretenimiento en el futuro. Estas personas, algunas de ellas, tienen libertad para pensar como mejor les venga en gana y salvo algunos con demasiados prejuicios, muchos saben que el futuro no pasa por seguir manteniendo un modelo obsoleto de negocio apoyado en leyes impopulares y medidas tecnológicas restrictivas de las libertades civiles como el DRM.

La realidad no será dictada por las personas que hoy ocupan puestos de poder o influencia, sino por esos chavales de la era Internet, la generación “I” que ahora despunta, y por todos aquellos que todavía no han tocado un teclado dada su corta edad o porque todavía no han nacido. Esos chavales se moverán en un entorno digital y digitalizado, en el que la abundancia de contenidos serán inversamente proporcionales a la capacidad de atención del público al que van dirigidos.

Es tan improbable que una industria fuerce de nuevo a realizar el acto de fe en la propiedad intelectal anglosajona a este creciente espectro de población, como que vuelvan los tiempos de las cámaras analógicas o que las fábricas de hielo desbanquen la supremacía del frigorífico para la creación de hielo en nuestras casas.

El error clave es de la industria y no de los ciudadanos. La culpa, de tenerla alguien, será de aquellos empeñados en mantener a toda costa un modelo de negocio del siglo XIX o XX en el XXI.

La gente no quiere, de hecho, no tiene motivo por el cual seguir creyendo la Gran Mentira de la industria, a saber, que la culpa de todos los males que aquejan a dicha industria es del canalla ciudadano que se copia la música desde Internet. Lo cierto es que la gente hace lo que le dejan hacer, y lo que puede hacer. No olvidemos que es la propia industria la que ha forzado que todo esté digitalizado y ¿confiaba acaso que la tecnología serviría justo para sus ambiciosos propósitos pero que no iba a servir para que los ciudadanos la usaran a su favor?

No creo que la industria sea tan necia, por lo que lo único que puedo pensar es que realmente saben todo esto pero no lo admiten por miedo a lo que supondría para ellos legitimar lo que por otro lado es legítimo: Compartir contenidos es bueno y además es necesario.

En realidad, las grandes industrias están ahora preparando esos modelos que satisfarán a la gente de a pie. Esos sistemas que de alguna manera supondrán una claudicación camuflada de novedad o “supuesta legalidad” un modelo de negocio por lo demás ya existente. El modelo supondrá ofrecer nuevas posibilidades apoyadas por la tecnología a precios que irán desde el “cero” hasta el “te regalo unas camisetas si ves esta serie”. Las posibilidades de negocio tienen como límite la imaginación.

No lo duden ni un instante. La industria ya está moviendo ficha para prescindir de intermediarios y llegar así directamente al cliente final. Lo harán de tal manera que sus costos se reducirán y sus precios podrán ser competitivos o basarse en publicidad u otras posibilidades.

Pero no duden tampoco que ahora mismo nos mienten. Saben que no pueden cobrarnos lo que nos cobran ni un instante más. Esperan a tener su modelo listo y a que la tecnología esté ya lo suficientemente difundida. En los años venideros asistiremos a cosas sorprendentes y lo único que no harán será pedirnos perdón por su insultante soberbia demostrada hasta el momento.

Oct 02

Un interesante video para ver en detalle la consola Wii

Oct 02

Leí el libro de Bruce Lee hace mucho tiempo, de hecho no lo leí todo, aunque sí me quedé con varios pasajes a los que he recurrido una y otra vez con el paso del tiempo para poner ejemplos de mi folosofía.

Hace poco pude leer en la página de e-ghost una de las frases de la mano de un gran amigo, Neo  que dice algo así:

“Empty your mind, be formless, shapeless — like water. If you put water
into a cup, it becomes the cup. You put water into a bottle it becomes
the bottle. You put it in a teapot it becomes the teapot. Now, water
can flow or it can crash. Be water my friend.”

Bruce Lee

El tipo de lucha de Bruce Lee, el Jeet Kune Do era un arte sin forma, sin reglas, un arte directo, conciso, concreto que evitaba la concentración y pedía integración. La capacidad de adaptarse al medio de lucha nos enseña un concepto esencial aplicable a la vida. Hay que ser ligeramente flexible, hay que ser capaz de adaptarse a los distintos medios, integrarse y luchar conociendo la técnica del otro. Grandes lecciones de un gran artista marcial.